Repactar y repactar: la deuda que nunca se achica
“me conviene repactar mi deuda otra vez”
Cada repactación suele sumar intereses y alargar la deuda: a veces se termina pagando varias veces lo que se debía, y la mochila no se suelta nunca. Antes de firmar otra repactación, pida por escrito cuánto pagará en total y compárelo con lo que debe hoy. Si la deuda lo tiene angustiado, busque orientación gratuita en el SERNAC antes de volver a firmar.
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Información general para orientarle, con cariño y en simple. No reemplaza la asesoría legal, médica o financiera para su caso particular.