¿Tengo deudas… puedo igual vender?
"Quiero vender, pero tengo deudas." Es una de las frases que más nos llegan, casi siempre dicha con vergüenza y miedo. La verdad tranquilizadora: tener deudas no le impide vender su casa. Al revés — muchas veces vender es justo la forma de salir de ellas, con dignidad.

La clave: las deudas se pagan con la misma venta
Cuando vende, el dinero del comprador no le llega "en bruto" a usted y después usted corre a pagar. Funciona al revés y es más seguro: en la escritura, de ese dinero se pagan primero las deudas que pesan sobre la propiedad, y el saldo queda para usted. Todo el mismo día, ante notario, con el comprador y su banco mirando.
Orden típico de lo que se salda con la venta:
1 · Hipoteca vigente (se pide el "vale de pago" o saldo insoluto al banco y se alza).
2 · Contribuciones impagas (deben estar al día para transferir).
3 · Embargos o prohibiciones inscritos (se pagan y se alzan antes o en la firma).
Lo que sobra después de eso = su ganancia líquida.
El embargo asusta, pero tiene salida
Un embargo o una prohibición inscrita no "mata" la venta: hay que alzarlos (levantarlos) pagando lo que corresponde, y eso se coordina para que ocurra junto con la firma. Lo que NO conviene es esconderlo: el comprador lo va a ver igual en el estudio de títulos. Mejor ponerlo sobre la mesa desde el inicio y armar el plan.
Lo que sí o sí hay que hacer antes
Un buen estudio de títulos al principio revela todas las deudas, embargos y restricciones que pesan sobre la propiedad. Con ese mapa en la mano se arma el orden de pagos y se le dice al comprador, con números claros, cuánto se salda y cuánto le queda a usted. Sin sorpresas en la notaría: esa es toda la diferencia entre una venta tranquila y una que se cae a último minuto.
1 · Ya entendiste que se puede vender con deudas ✓
2 · Ahora pruébalo: ¿pueden rematar tu casa por contribuciones?
3 · Ahora profundiza: "¿Quién guarda tus papeles?"
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Transparencia: orientación general, no asesoría legal ni financiera. Cada deuda y embargo tiene su propio procedimiento; confírmelo con un abogado o en el estudio de títulos de su operación. Sistema en desarrollo que aprende cada día. Si este tema le genera angustia, recuerde que hablar con un profesional a tiempo casi siempre abre más salidas de las que parece.