¿Cuándo dejar de manejar? Las señales que conviene escuchar
“cómo saber si ya no debo manejar”
Dejar el volante duele porque se siente como entregar libertad, y ese sentimiento merece respeto. Las señales honestas: sustos frecuentes, bocinazos ajenos, perderse en rutas conocidas o que la familia ya no quiera subirse. Una conversación franca con su médico y con los suyos ayuda a decidir a tiempo; dejar de manejar no es dejar de moverse, es cambiar de modo.
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Información general para orientarle, con cariño y en simple. No reemplaza la asesoría legal, médica o financiera para su caso particular.