Tome sus remedios tranquilo sin que una mezcla o un olvido le hagan daño.
A cierta edad uno ya no toma una pastilla: toma tres, cuatro, a veces más. Una en ayunas, otra con la comida, otra en la noche. Es fácil perder la cuenta: ¿me la tomé o no? ¿esta era antes o después de comer? Confundirse no es de "estar viejo" —le pasa a cualquiera con varios remedios—. Pero hay maneras simples de tenerlo todo ordenado.
Un pastillero semanal tiene un cajoncito por día, muchas veces dividido en mañana / tarde / noche. Lo llena una vez (por ejemplo, el domingo) y durante la semana solo abre el cajón del día. De un vistazo sabe si ya se tomó la dosis: si el cajón está vacío, ya está.
Algunos remedios no se llevan bien entre sí, ni con ciertos alimentos o con el alcohol. Usted no tiene por qué saberlo de memoria —para eso están los profesionales—:
Tenga una tarjeta en la billetera con sus remedios: nombre, para qué es, dosis y hora. Si alguna vez lo atienden de urgencia y usted no puede hablar, esa tarjeta le cuenta al médico todo lo que necesita saber.
Puede poner una alarma en el teléfono para cada horario ("8:00 remedio del corazón"). Y si un día olvidó una dosis, no la doble para "compensar": siga con la siguiente como siempre, o pregunte a su farmacéutico. Lo importante es la constancia, no recuperar lo perdido.
En Divergente cuidamos a nuestros mayores en todo, no solo en la casa.
¿Necesita una mano? Hable con una persona:
Información orientativa de Divergente Propiedades para acompañar a nuestra comunidad. No reemplaza la indicación de su médico ni de su químico farmacéutico: ante cualquier duda sobre sus remedios, consúltelos a ellos. El sistema está en desarrollo y aprende cada día. En El Puente, todo es siempre gratis.